
Desde muy pequeño ya andaba trasteando con ordenadores… Mi primer ordenador, como en el caso del 90% de los españoles, fue un Spectrum 48k. Del Spectrum, de toda su parafernalia, juegos, jerga… guardo unos recuerdos memorables (Manic Miner, Jet Pac, Abu Simbel Profanation, La Abadia del Crimen, microdrive, Context v6, MicroHobby, Jet Set Willy, Input Sinclair, ZX, Sir Fred, Emilio Butragueño, Dinamic, Topo Soft, el Basic, Load “”, randomize user 0, el color “cyan”, Erbe, Horace and the Spiders, Ocean, Opera etc etc…). Aún hoy sigo ejecutando emuladores del Spectrum…
Recuerdo los sótanos de una tienda por la calle Comedias de Valencia donde mi padre me enseñaba las “compus” (madre mía, como ha cambiado el lenguaje) y yo jugaba como un poseso a algo parecido al Pac-Man. También recuerdo los ordenadores inaccesibles de exposición de El Corte Inglés (¿serían Macs?) con esa cosa tan rara llamada ratón, con pantallas que emulaban un escritorio con su papelera y todo… En cualquier caso, mis anhelos se decantaban por los Amiga (los pantallazos de los juegos eran increíbles) o, como mucho, por un Sinclair QL ¿alguien lo recuerda?
Del Spectrum 48k pasé al 128k, me hice con varios periféricos muy majos (microdrives, joysticks, pistolas…). Cuando los juegos me aburrían, programaba rudimentariamente en un BASIC antediluviano… y de repente el tiempo se nos echó encima… De un año para otro, el mundo de los 8 bits sucumbió irremisiblemente. Aún guardo en la memoria la carta de despedida del director de la mítica MicroHobby.
Algo antes mi padre había decidido comprarse un Investronica 8086. Era un auténtico armario de más de 250mil pesetas, feo como el sólo y oscuro… lo recuerdo oscuro, lento e inaccesible. Toda mi pasión por la informática desapareció de un plumazo con ese primer PC. Aún así me seguía manejando con el MS-Dos…
Después vino un 286 con el Windows 3.11 (por fin se habían decidido a robar las ideas de Apple y la interface dejaba de ser asquerosamente oscura), 386, 486…
Finalmente… tachán tachán… Pentium+win95!!!. Menuda revolución supuso Windows para muchos de los que desconocíamos MacOs y el resto de interfaces “amigables”. Me volví a enganchar a la informática como nunca antes… Con Win 98, 98SE, ME, 2000 y XP me convertí en músico informático (utilizaba Cubase principalmente). Me transformé en un auténtico gurú de la informática y del primigenio internet en mis círculos cercanos. He instalado Windows trillones de veces. Me encantaba hacerlo: formateaba 1 vez cada dos meses ¡era un paranoico del rendimiento!); cuánto tiempo perdido.
Pasa el tiempo y empiezo a trabajar. Tengo otras prioridades, dejo de componer música y me empiezo a cansar de Windows: inestable, desesperante soso, feo y aburrido. Empiezo a machacar internet y a hacerme una colección de música en mp3 bastante decente. Son los tiempos del Napster y de bajarse canciones a velocidad de tortuga paralítica. Para gestionar la colección de música empleo intensivamente el pesado Windows Media Player y, como todo lo que hacen los de Redmond, me pone nerviosito aunque cumple con su cometido.
En ese momento, no sé como, llegó hasta mi disco duro una copia de iTunes. La gestión de la música que hacía iTunes dejaba a la altura del betún al engendro de los chicos de Microsoft. La apariencia y la intuitiva facilidad de uso del programa fue lo que hizo que mi universo y el de Apple dejarán de transcurrir paralelos.
Por aquella época me dedico a modificar la apariencia de Windows instalando temas que emulan otros sistemas operativos, fundamentalmente de Apple. Coño, que bonito y elegante resultaba el Aqua. Me convierto en un macarra del Windows y me lo tuneo tanto que termina funcionando a pedales, de modo que me tengo que desinstalar los skins para que Windows funcione decentemente: vuelvo una y otra vez a la interface leñera del Windows.
Pero la manzanita ya la había mordido… colecciono screenshots de Tiger, visito asiduamente Macuarium.com y demás paginas maqueras, me chupo toda la transición a Intel, aprendo como funciona el Mac OS X sin utilizarlo (soy un maldito friqui), de uvas a peras consigo trastear con el iBook de un amigo (!!!), agobio a mis colegas con las virtudes de Apple, me hago con un iPod para mí y otro para mi novia…
Y llegó el momento en que necesitaba tener un Apple. Como fuera. No soportaba ni un minuto más. Me encabronaba continuamente con el puto Windows de los cojones. Y así aguanté durante más de dos años (la economía manda, chicos) hasta que me hice con un precioso MacBook blanquito Santa Rosa. Y luego un iPhone…

Y sí, he probado Linux. Mandriva muy poquito y Ubuntu algo más. Probablemente GNU/Linux suponga el futuro de los sistemas operativos. Pero hoy por hoy me quedo con Mac. Sinceramente está a años luz de cualquier otro a nivel de usabilidad y soporte.
En fin… menudo post más laaargo me ha quedado.