Pues sí, parece que definitivamente estoy aficionándome de nuevo a la lectura… menos mal, estaba acomplejado. En esta ocasión me he lanzado sobre este best seller monstruoso (más de 700 páginas, que se dice pronto…)
El libro es… como decirlo… una castaña descomunal. Manda huevos que me cueste leer una barbaridad y me trague tochos infumables como este. ¿Por qué demonios no aparqué el libro en su primer capítulo si ya sabía que iba a ser un peñazo? Pues muy sencillo, porque el libro entretiene a ratos, algunos personajes son apasionantes y la trama (a veces trepidante) está bien pensada, aunque su estructura sea muy deficiente.
“La Biblia de barro” pertenece a esa clase de libros con intrigas internacionales, personajes históricos, milenarios y místicos misterios de trascendencia universal y bla bla bla… en fin… puro y duro best seller al gusto de esta época.
Al libro le sobran, además de cientos de páginas, muchos personajes innecesarios y bastantes pasajes cansisnos y rolleros. Si la autora hubiera hecho un ejercicio de contención para concentrar la trama y la acción en lo verdaderamente importante, tal vez se hubiese aproximado a ese tótem de la literatura de usar y tirar que es “El código Da Vinci”; desde luego esa era su intención. No lo ha conseguido.

